Posted by on 7 febrero, 2016

Pintura: Claudia Tremblay

Mis Maestros me susurran: “Es momento de dar el paso al Amor Incondicional hacia todos tus hijos…”

Me observo “embarazada” de todos aquellos hijos que aún no solté… Observo cómo los fui gestando en mi vientre, cómo los alimenté, cómo los cobijé.

Son los hijos de esta biología y de todas mis biologías.

Mis hijos de la Vida y de todas mis Vidas.

Hoy siento Amor y Gratitud hacia cada uno de ellos.

Amados Hijos, quiero que sepan que lo que les di, se lo di de puro amor. No tienen deudas conmigo…

Cada uno de mis hijos es libre y poderoso; es bendecido por la abundancia de la vida; bendecido en prosperidad, en libertad y amor.

Hay Paz en nuestro Sagrado Vínculo.

Los amé desde siempre y lo amo en este instante presente que es lo único que existe y los sostendré en mi amor eternamente.

Mis hijos no son mis hijos, son Sagradas Semillas Estelares y están destinados a brillar. Y me regocijaré con sus destellos y su gloria.

Hoy mi Útero Sagrado se engrandece y se libera de todas las Energías de ira, de falta de perdón, se libera de la fuerza egoíca de la retención.

Suelta y pare nuevamente como infinitas veces ya lo ha hecho…

Expulsa en una contracción dulce y mágica a todas las frecuencias que ya no le pertenecen.

Se libera en un profundo y misterioso acto de Conciencia y Amor.

Recupero mi cuerpo de Mujer…

Recupero en este milagroso instante a la Diosa, la Sacerdotisa, la Maga, la Pitonisa, la Chamana, la Sanadora, la Virgen, la Madre, la Amante, la Amada que Yo soy en mi Yo Soy.

Son libres… Soy libre…

Analía Emanuele

5/2/2016