Posted by on 24 noviembre, 2015

Canalización de mi Ser Pleyadiano: Abha, la Esplendorosa y llena de Luz

Sentía el aire fresco rozar su piel y la calidez del sol abrazar su cuerpo. El mar estaba calmo y su sonido arrullaba a las gaviotas que descansaban en su orilla.

Todo era perfecto y bello…

Sin embargo, una inmensa sensación de falta, de carencia, de frustración y vacío se apoderaba del corazón de la joven.

Era tan intenso ese sentimiento que la dejaba ciega y casi sin aliento, no podía sino sentir angustia y soledad.

Lloró, lloró amargamente inclinada en la costa. Sus lágrimas rodaban hasta fundirse con la salinidad del mar. Era un llanto sin fin y sin tregua. No había consuelo para ella…

De todas maneras se permitió sentirlo todo aún frente a la oscuridad que la invadía.

Lentamente y por el agotamiento que sentía se quedó dormida. El mar comenzó a cantarle su propia canción de cuna y el día acompañaba con su tibieza.

Cayó en un sueño profundo y se entregó completamente a él.

Se veía a ella misma correr por la playa gozando de una libertad desconocida hasta entonces… hasta que un sonido muy particular llamó su atención, provenía del océano. Miró buscando su origen y en ese instante todo se tornó mágico y maravilloso para ella.

Un precioso delfín bailaba y saltaba entre las olas sin quitarle la mirada. La llamó por su nombre, Abha, y la invitó a adentrase con él en el mar. Ella estaba absolutamente sorprendida y maravillada, a tal punto que sentía que no se podía mover de allí. Un impulso galopante y arrollador se apoderó de ella y se arrojó en el mar. El agua estaba algo fría pero Abha  no lo notó.  Nadó hacia el delfín hasta que se encontraron frente a frente. Se miraron dulcemente a los ojos y un profundo Amor comenzó a envolverlos a los dos. Era un amor tan puro y limpio que el corazón de la joven parecía a punto de estallar de dicha y paz.

Disfrutaron durante un largo rato de nadar juntos, rieron, cantaron y Abha de pronto se dio cuenta que ya no era la misma.

El Delfín la miró y la joven percibió que había llegado la despedida, sintió algo de nostalgia y de inmediato volvió a llenarse de sorpresa. El Delfín se hunde y salta muy alto por sobre el mar, haciendo una extraordinaria pirueta que la dejó inmóvil. Vuelve a hundirse y al resurgir se acerca  Abha trayéndole un refulgente diamante biselado. Todas sus caras brillaban con un brillo hipnótico, eran como millones de diminutos cristales danzando en el interior de la valiosa pieza.

Abha quedó conmocionada por su grandeza. El Delfín colocó el Diamante sobre las manos de la niña e instantáneamente se fundió en ellas. Abha comenzó a ver su cuerpo brillar, a sentir una gran Paz en su Corazón y en su Mente todo se comenzó a aclarar. De pronto recordó que ella siempre había sido un Diamante, un Ser de Luz, y que toda esa información estaba en cada una de sus células. Recordó, despertó y se sintió FELIZ y rebosante de ABUNDANCIA.

Así Es.

 

Canalización de mi Ser Pleyadiano

Analía Emanuele

14/05/2014